Sunflower
LINKS RÁPIDOS
GUÍA DE INICIOHISTORIA DE SUNFLOWERREGLAMENTOGRUPO DE FACEBOOK¿BUSCAS AFILIARTE?

Conectarse

Recuperar mi contraseña

ÚLTIMOS TEMAS

STAFF
KANON INOUE
MP | Perfil
Katsuki Bakugō
MP | Perfil
Deku Midoriya
MP | Perfil
Shōto Todoroki
MP | Perfil
AYLEN DWEIST
MP | Perfil
- En hiatus -

AFILIADOS

Hermanos
Élite
Bad Apple! Codes
Crear foro
Crear foro
Project Fear.less
Loving Pets
Devil Within +18
Lacim Tenebris
CRÉDITOS
Skin “Shine!” creado por Runa XIII e inspirado en la colección de tablillas de NympheaKeep it simple”. Un agradecimiento especial para Nymphea por su consentimiento. Un agradecimiento especial a la Asistencia de Foroactivo y los tutoriales de Savage Themes y The Captain Knows Best.

Todos los derechos son reservados. Las imágenes y el contenido alojados en este foro pertenecen a: DeviantArt, Zerochan, Pixiv y a Pinterest y se le acredita a sus respectivos autores.

No está permitido el uso de algún contenido propio de este foro sin permiso alguno. Se original, no copies.

Ésta ambientación está basada en el anime/manga de "Boku No Hero Academia" más se recalca la palabra "Basada" ya que nos reservamos el derecho a considerar qué cosas tomar del mismo como parte de nuestra ambientación, en pos del bienestar del balance del mundo, siempre para conservar un rol tranquilo y disfrutable sin injusticias innecesarias.


Water surprise [Priv. Suzuya]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Water surprise [Priv. Suzuya]

Mensaje por Ahren el Mar Abr 04, 2017 1:04 pm

¿Un día común? Podría decirse que sí, una tarde típica de primavera donde el sol alumbraba el cielo entre las blanquecinas nubes y una fresca brisa acariciaba el rostro de los transeúntes, algo así como una jornada perfecta para dar un paseo no muy largo o compartir en un lugar cerrado, un magnífico panorama para muchos; menos para Ahren. La de cabellos azabaches prefería estar al aire libre, mejor dicho; sumergida en el agua, además no es que fuese especialmente sociable, sus más preciados amigos estaban algo lejos de ella y respecto a las relaciones que había establecido en Sunflower, bueno, dejaban bastante que desear, empero nada que no pueda mejorar, ¿no?

Independiente de ello, la muchacha tardó un poco en alistarse, la elección del traje de baño que se pondría no era algo para tomar a la ligera, a pesar de que todos se veían similares el ajuste a su cuerpo era diferente, o eso decía. Luego de una pequeña reflexión optó por uno completo  de color negro con franjas violetas en el sector de las caderas y cerca del busto. Una sonrisa leve se dibujó en los labios de la chica al sentir esa prenda sobre su cuerpo, ya estaba ansiosa por lo que buscó la ropa necesaria para el cambio posterior a la ducha, sumado a una toalla, lo que guardó en un bolso deportivo antes de ponerse un chándal blanco con franjas celestes en los brazos y unos pantalones deportivos a juego. -- Me voy. -- Dijo en la puerta de su departamento a pesar de que no había nadie más allí, se puso las zapatillas y emprendió su viaje en un trote suave.

La peli negra no demoró mucho en llegar hasta el club de natación, claro, sabía el camino de memoria y el trote ayudaba a disminuir los tiempos, y de paso a calentar su cuerpo para el ejercicio. De seguro eran pasadas las seis de la tarde pero ella no podría corroborarlo, nuevamente había dejado el móvil en su casa, vaya chica despistada. Corrió hacia la piscina olímpica extrañamente vacía, bien, no era algo raro considerando la hora, por supuesto; la gente normal nadaba más temprano, sin embargo aquello no detendría a la joven. ¿Ir hacia los casilleros a dejar sus pertenencias? Sí, claro, la amante del agua no perdería valiosos segundos en algo como eso, y es que a mitad del camino tiró su bolso a un rincón donde no se mojara; al momento en que se desprendía de la poca ropa que llevaba puesta, arrojándola sin un destino fijo para así poder lanzarse al interior de lo que tanto deseaba. Oh no, había olvidado sus gafas y gorra, bueno, ya no importaba pues bastaron un par de brazadas para que su mente quedara en blanco.

No sólo la humedad la envolvía, sino un sinfín de sensaciones y recuerdos, cómo amaba el agua, sentirse libre. Tras un par de vueltas se detuvo, quedándose estática cerca de la orilla, una memoria de sus años de infante había cruzado por su mente, ¿sería capaz de hacerlo? ¡Claro que sí! -- Una vista... -- Una oración que no pudo terminar, pronunciada en una suave susurro pero que fue suficiente para que una sonrisa ladina se viera en su rostro,  antes de que juntase agua con ambas manos la que arrojaría hacia arriba. ¿Para qué haría algo así? Simple, por breves instantes la luz del lugar ayudó a que se proyectara un ínfimo arcoíris. No podía ocultarlo, la excitación de algo tan sencillo hacía que sus azulinos ojos brillasen, ¿qué, acaso era una niña? Sus mejillas se tiñeron de rojo con tan sólo pensarlo, más aún al desviar la mirada fuera de la piscina. ¿Eso sería vergüenza?


Última edición por Ahren el Miér Abr 05, 2017 9:26 am, editado 1 vez
avatar
Namimori
Universidad


Demi


Localización : Soy libre.


http://sunflower.foroactivo.mx/t957-i-only-swim-free-ahren-id
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Water surprise [Priv. Suzuya]

Mensaje por Suzuya Tohzuki el Mar Abr 04, 2017 6:30 pm

"Es extraño nadar a tu vera."

"¡Suzuya!" gritó el gerente de aquella pequeña tienda de productos para el hogar. Dejé de mirar hacia la ventana con un leve sobresalto y observé, más atento que nunca, a los ojos del hombre mayor.
"Chico, estás dormido hoy, ¿tienes lo que te pedí?" Antes de que pudiese siquiera continuar con la conversación, le señalé a mi vera como el resto de materiales estaba colocado en su sitio correspondiente, perfectamente alineados tal y como me había pedido al principio. Con unas simples muecas de agradecimiento y gestos de bondad, entendió que mi distracción fuera de aquel lugar se debía a que el trabajo acababa de ser cumplido y no tenía más que hacer, pero llegaba mucho a más que eso. El simple hecho de saber que hoy comenzaría a asistir nuevamente a la piscina después de un lapsus temporal por culpa de los estudios me llenaba de tanto gozo y alegría que no podía evitar distraerme pensando en las mil cosas que llegaría a hacer.

"Hoy salgo antes, cierre sin mí." dije con un tono algo inusual y, saliendo a toda prisa con la mochila que tan cuidadosamente preparé la noche anterior, me dirigí sin dilación alguna al centro donde se hallaba la piscina que por fin podría volver a usar. La brisa de aquel tan buen día golpeaba suavemente mi rostro al mismo tiempo que me dirigía con una marcha acelerada, no era por el hecho de practicar deporte, simplemente con saber que podría encontrarme a solas en contacto con el agua en un recipiente tan, tan grande en el que podría inundar mis pensamientos y, de alguna manera como siempre, despejar mi cabeza, me conseguía mover casi sin propia voluntad. A escasos metros del lugar ya relajé la exhausta caminata para simplemente caminar hacia dentro, mostrar mi identidad como miembro del club de natación y por fin, emprender viaje hacia los vestuarios masculinos. Una vez dentro de estos, respiré hondo y observé a mi alrededor con dilación.

Nada parecía haber cambiado desde la última vez que pisé el lugar. Mientras me cambiaba observaba aquellos espejos que no se salvaban de estar empañados, los helados y secos bancos de madera pegados a la pared, la multitud de perchas vacías que muy pocas veces han estado repletas en conjunto, la mayoría de casilleros contenedores de un cerrojo aún funcional... Sí, parecía como si el lugar fuese cuidado a menudo pero apenas usado, como cualquiera que limpia un mueble donde luego no lleva a cabo alguna actividad que llegue a ensuciarlo. Para empezar, me coloqué unas bermudas de rallas rojas que cruzaban toda mi cintura por la espalda y al llegar a los muslos, daban un revuelo hacia abajo para acabara en una indefinida línea que se cortaba con la costura de la prenda. De seguido me llevé al hombro una toalla y por último me acabará duchando antes incluso de poner un pie en el área donde el rectángulo acuático me esperaba. Tan pronto agarrase el pomo, oiría un ruido de zambullida proveniente posiblemente de alguien que se había llegado a adelantar, ¿de veras había alguien más interesado en pisar este lugar tan temprano?
La idea de quedarme solo sin un alma viviente en aquel lugar se fue esfumando a medida que avanzaba con precaución, observando preocupado las prendas del suelo y la mochila del sujeto en una esquina. Llegué a incorporarme en una de aquellas plataformas no muy altas para luego propulsarme al vacío, no sin antes dejar la tela con la que me secaría a un lado. Observando desde tal posición, me percaté como la persona que había conseguido adelantarme se trataba de una chica de cabello oscuro, la cual flotaba como cualquier persona corriente. Contemplé de seguido como salpicaba agua hacia arriba y, un tanto boquiabierto separando ambos labios, me quedé mirando su rostro, ahora brillante por las pequeñas gotas de agua que caían a una extrema lentitud de nuevo, a su zona de origen.

No la juzgué por ello, ni me llegué a reír ni la miraría mal, tan solo me quedaría observándola por un tiempo hasta que la propia se percatara de mi presencia. Tan pronto lo hiciese, miraría de nuevo al centro, cerrando los ojos y tragando saliva. A continuación retrocedería un pie hacia atrás para seguidamente impulsarme hacia la piscina adoptando una pose de entrada perfecta, juntando ambas manos y formando una especie de flecha con todo mi cuerpo.
Penetré la capa líquida con la yema de mis dedos y en cuestión de milésimas de segundos, mi cuerpo ya se encontraba enteramente empapado. Tan pronto volviese a encontrarme a flote, realizaría lo rutinario por aquel entonces, continuar con pequeñas brazadas hacia el otro extremo de la piscina, pero esta vez... fue algo distinto.
En un momento para tomar aire, mi rostro se topó con la mirada de la muchacha, no esperaba que algo así pasara y por tanto, el tiempo pareció congelarse un solo segundo. Ambos ojos, marrón y gris, se encontraron de manera confusa con sus azulados cristales que tan extrañado y conmovido me dejaron, pero no por ello detendría la marcha. Tan pronto me encontraba a una distancia prudencial, colisioné con ayuda de mis pies en la pared contigua y volvería a la zona de inicio de espaldas, tapando únicamente mis orejas con el agua de la piscina. De una cosa estaba seguro, y es que una vez establecida la presencia de alguien más no me llegaba a concentrar tanto en olvidar las cosas, de hecho, solo pensaba en el rostro de ella, en lo que hizo con el agua al principio, y en la razón por la que le gustaba estar tan temprano como yo en un lugar como ese.

Me detuve contra la pared en donde comencé tan alejado de ella como al principio, y solo pude observarla de reojo como si un impedimento me obligase a mirar sus ya más que imaginados ojos azulados.
"Vaya, chica... si que es extraño nadar a tu vera."
avatar
Namimori
Universidad


Hetero


Edad : 19

Localización : Sunflower


http://sunflower.foroactivo.mx/t948-grey-eye-boy-expediente#5492
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Water surprise [Priv. Suzuya]

Mensaje por Ahren el Miér Abr 05, 2017 9:59 am

Libertad. No había otra palabra que describiese con mayor exactitud lo que el agua le hacía sentir a la pelinegra, ser envuelta por el frío manto que suponía el control de las extremidades no hacía más que derretir su corazón. ¿Luchar contra ella? No había necesidad, mientras más se luchase, más persistente se volvería, ¿quién querría acabar agotado? Nadie. Simplemente había que dejarse llevar, el agua estaba en calma y sólo ahí se podía crear una grieta por donde el cuerpo se deslizaba con delicadeza. No había que rechazar al agua, sólo aceptarla, y sí, era lo que Ahren había hecho hace muchos años atrás.

El silencio inundaba el lugar, para que sólo el sonido del agua chocando se dejase escuchar, lo que sólo acrecentaba la relajación de la chica, la vergüenza de su acto pueril de seguro quedaría como un secreto entre ella y su reflejo, nadie había sido capaz de contemplar el enrojecimiento de sus mejillas; o eso suponía. El eco proveniente de un nuevo ente, resonaron en los oídos de la joven, quien, a pesar de experimentar una breve incomodidad, estaba lejos de mostrar alguna expresión que lo demostrara. Su azulina mirada se fijaba en el chico con el que, al parecer, tendría que compartir la piscina. Sus piernas mantenían un continuo movimiento, denotando las delicadas ondas en el agua al momento en que se mantenía a flote. -- … -- Más silencio y sus mejillas retornaban a su color natural. Tenía que disimular.

¿Acaso él también aceptaba al agua? Así parecía. Una entrada perfecta, y los azulinos orbes de la chica resplandecían una vez más. ¿No era extraño exaltarse sólo por la salida de un desconocido? No era momento de pensar en cosas innecesarias. Su mirada se debió hacia el borde de la piscina, donde varias gotas resbalaban hasta hacerse uno con el interior de ésta, un flujo tranquilo que contrarrestaba la agitación de su pecho.

Uno, dos, tres. Inhaló con profundidad y todo retornó a la normalidad. En cuanto el moreno estuvo lo suficientemente lejos, se puso sumergir y mover sus pies para avanzar hacia el otro lado del carril, no planeaba interrumpir a nadie. Llevando sus manos al rojizo separador de carril, retiró su cabeza para poder tomar aire una vez más. -- Hey. -- Una voz suave, para nada demandante. -- No tienes que preocuparte, puedes usar ese carril si gustas. -- Restándole importancia a sus propias palabras, mantuvo sus gemas fijas en la figura contraria, por un instante su nado había cambiado, similar a lo que decían acerca de mirar a los ojos de las personas, la forma de moverse en el agua podía decir mucho del interior de la gente.

No estaba ahí para analizar a nadie, verdad. Pasando algunos mojados mechones detrás de su oreja izquierda, volvió a ser inundada por la minúscula corriente, haciendo que sus brazos continúen realizando aberturas para darse paso en el agua. Con lentitud había llegado hacia la orilla una vez más, sus manos se apoyaron en ésta, con la fuerza justa para poder sujetar su cuerpo y darse el impulso de salir. ¿Abandonar? Ni es sus sueños. No podía admitirlo, sin embargo, la entrada del chico la había dejado con un extraño sentimiento, ¿celos quizás? Sólo en la lejanía había recordado una sensación similar y jamás supo cómo se llamaba realmente, pero bueno, no era la instancia para ello tampoco, tenía que demostrarse a sí misma que podía hacerlo, inclusive mejor.

Volteándose hacia el agua, sus azulinos ojos se mostraban serios a simple vista, pero eran capaces de transparentar la veracidad de su corazón, no perdería ante nadie, ni contra ella. Postura gacha, los pies alineados en el borde, al igual que sus manos, escuchando un inexistente tres, dos, uno. Un salto sin equivocaciones, casi como si de un delfín se tratase, la chica extendió sus brazos con las manos delante de su cabeza y las puntas de sus dedos no tardaron en abrir aquella ansiada grieta. Ya estaba al interior. Sus piernas se movían en sincronía y pronto su cabeza requirió de oxígeno, sin intenciones de detenerse, sus brazos avanzaban alternadamente sin demasiada velocidad y su cabeza se movía alternadamente hasta que dio con el final de su ruta. Manos, pies y su cuerpo por fin giró bajo el agua para poder emprender el camino de retorno. Su respiración se volvía errática y podía jurar que cada una de sus células vibraba, ya había vuelto en sí.

Lento, cada vez más lento. La de cabellos azabaches disminuía su velocidad, disfrutando de cada segundo, sus piernas se desplazaban con delicadeza y sus brazadas parecían una suave caricia al tesoro más sensible que hubiese conocido. Se detuvo una vez más flotando en su sitio de inicio. Una ingrávida sonrisa era dibujada en sus labios, realmente era otra persona cuando nadaba.

Tenía que controlarse, empero no podía hacerlo. Su atención se la llevó el muchacho que la acompañaba, ¿por qué seguía allí? Era raro, muy raro. Sus labios se separaron, mas no salió ninguna palabra, no era buena en eso, ¿qué se suponía que tenía que decir? Ugh. Ya estaba molesta. Sus orbes azules desviaron el contacto, necesitaba pensar algo y debía hacerlo pronto. -- Tú… nadas bien. -- ¿No era muy simple? Tal vez, justo como ella.
avatar
Namimori
Universidad


Demi


Localización : Soy libre.


http://sunflower.foroactivo.mx/t957-i-only-swim-free-ahren-id
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Water surprise [Priv. Suzuya]

Mensaje por Suzuya Tohzuki el Miér Abr 05, 2017 11:21 am

Mi aliento agitado y el temblor de la mano que agarraba el bordillo de la piscina me dejaba pensar que simplemente no podía seguir observando a la chica por mucho más tiempo, o al menos, no de manera tan seguida.
"De acuerdo. Gracias." le respondí educado observando la ruta separada por los gusanos que atravesaban el rectángulo de extremo a extremo. Nada más incorporarme en ella y arremeter contra la zona de salida donde anteriormente me impulsé, me coloqué inmóvil y observador pendiente de las futuras acciones que llevaría a cabo aquella muchacha. El caso es que, lejos de ser prevenido, llegó a mostrarse similar.

Por alguna razón obtuvo la idea de realizar el acto que no mucho antes había cometido yo, algo que realmente preferí no interpretar como una especie de "envidia", menuda estupidez. La chica se veía bastante inteligente, tenía un algo o dos en su rostro que me llamaba continuamente la atención y sin duda alguna era la razón por la que no dejaba de observarle tras cada movimiento cometido, no tenía que pensar que la razón por la que quería tirarse de la misma manera que yo a la piscina era un antojo producido por mi culpa de manera involuntaria.
Me quité la tonta idea de mi cabeza y continué mi marcha volviendo a repetir la misma actividad con intenciones similares a las de siempre, despejarme, pero sin conseguir nada aparente. En mi nueva travesía preferí bucear medio camino utilizando únicamente mis brazos y dejando las piernas totalmente fijas, en el momento que mi cabeza volviese a emerger continuaría a croll, para luego retroceder de la misma manera, sumergiéndome y dándole uso esta vez a mis extremidades inferiores, dejando únicamente mis manos pegadas a la cintura. Tan pronto llegase al mismo punto de nuevo, asomaría para respirar y, enseguida, ponerme a pensar con los ojos cerrados como en cada momento, cada segundo allí nadando, los pasaba atento minuciosamente a los actos preferidos de la muchacha de cabello oscuro.

El ruido de burbujas y seco golpe que produjo su perfecta zambullida, las agitadas piernas que movía sin cesar por tal de mantenerse a flote e incluso moverse, la perfecta sincronía que realizaba para ayudarse a respirar y a la vez, observar el camino que le quedaba, incluso con qué figura procuraba llegar de un lado a otro.
Sí que llegué a despejarme, pero parecía que todo el espacio ahora lo estaba ocupando mi compañera... ¿por qué estaba pasando algo así? Me dió por mirar al lejano techo del lugar y notar como el sonido de las ondulaciones del agua producían un leve eco hacia arriba, retumbaban y luego se desplazaban hasta nuestros oídos.
Al momento, me di cuenta de que la muchacha se encontraba a mi vera, posiblemente el sitio donde ella también había empezado a nadar. Le miré directamente a los ojos para luego contemplar la correa de pequeños plásticos rojizos que separaban nuestros caminos y, por último, el largo trayecto que tenía frente a mí, posible de ser atravesado de mil maneras diferentes, con distintas velocidades...

Aquellas palabras que dijo con toda la buena intención del mundo me cundió, de tal manera que no pude evitar devolverle la mirada para seguidamente actuar de una manera no muy típica en mí. Sonreí, aunque fuese de medio lado y no por más de cinco segundos, y ladeé la cabeza un poco. "Tú también lo haces muy bien."
Mi mano izquierda pasó a estar agarrada al bordillo de aquel charco teniendo el codo a la altura del pecho, consiguiendo así mantenerme a flote con menos dificultad de la que ya carecía, evitando cansar mis piernas de manera temprana. El dedo índice de la mano sobrante pasó a rascar mi mejilla derecha al mismo tiempo que posaba la mirada al frente, colocando una expresión pensativa y calmada, la que siempre tenía para hablar con alguien que acaba de conocer. "Se nota que lo has hecho muchas veces y... que posiblemente te gusta tanto o más que a mí."
avatar
Namimori
Universidad


Hetero


Edad : 19

Localización : Sunflower


http://sunflower.foroactivo.mx/t948-grey-eye-boy-expediente#5492
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Water surprise [Priv. Suzuya]

Mensaje por Ahren el Miér Abr 05, 2017 10:50 pm

La humedad del ambiente, el aroma del cloro, el sonido de las salpicaduras, un espectáculo sinigual que lograba encender cada célula de la muchacha. Si pudiese escoger un lugar que le hiciera feliz y en el cual tuviese que pasar gran parte de su vida, definitivamente esa piscina sería una de las opciones que encabezarían la lista, no había nada de extraño en eso, ¿verdad? La aceptación era recíproca y su motivación por nadar era casi palpable, la exaltación de su pecho en búsqueda de oxígeno sólo evidenciaba la situación, necesitaba moverse bajo el agua, era sencillo. Ahren no gritaba, no saltaba de emoción, no era una joven alocada, empero cualquiera que la viese podía notar como la satisfacción la bañaba de pies a cabeza, aquellos azulinos ojos expresaban lo que el resto de sí era incapaz de ejecutar. Era alguien simple, a diferencia de muchos no necesitaba el dinero de sus padres o un apellido de renombre, no, si pudiese tener contacto con el agua no anhelaría nada más.

Oh no. ¿Su rostro no comenzaba a acalorarse? Las mejillas de la nipona se pintaban de carmesí, sintiendo la frialdad de cada gota que resbalaba por estas, ¿por qué estaba tan nerviosa? Su comentario tenía un dejo de infantilismo, lo sabía, quizás no debió abrir la boca en primer lugar, ah, por eso es que prefería mantener el silencio, establecer relaciones de la nada no era lo suyo, su torpeza era el mejor testimonio. ¿Cómo es que alguien como ella pudo conseguir buenos amigos? Bien, eso debía agradecérselo a ellos, después de todo, los contrarios eran quienes habían dado el primer paso, todavía le quedaba un enorme camino por recorrer.

Sus piernas seguían en un movimiento continuo mientras sus manos a penas y creaban ligeras ondas en el agua, todo sea por mantenerse a flote en aquel lugar. -- Mh. -- Un delicado sonido se coló por sus labios sin que el rubor se disipara. -- Gracias. -- Definitivamente no estaba acostumbrada a ese tipo de cosas, ser halagada no era algo que ocurriese con frecuencia en su rutina, solía pasar desapercibida y así era como le gustaba, claro que cuando se le relacionaba al deporte que tanto amaba había recibido más de un comentario positivo, no obstante, eso quitaba el hecho de que terminase como un manojo de nervios. Su garganta se secó y nuevamente desvió la mirada, su diestra con prontitud se posó sobre los plásticos rojizos que lo separaban del chico, sus falanges acariciaron el objeto en un vano intento retornar a la normalidad, tenía que tranquilizarse.

Inhaló con profundidad, dispuesta a sumergirse una vez más, sin embargo, la voz masculina la detuvo, obligando a fijar sus gemas en las contrarias. ¿No había finalizado con aquellas seis palabras? Una breve pausa, los labios de la chica se habían separado por la impresión, ¿de verdad era tan fácil de leer? Retirando su mano de la separación, arregló unos cabellos detrás de su oreja para volver a apoyarse en la división flotante. -- Gracias. -- Volvió a insistir, sin mirarle. Pensó en nadar, pero no huiría.

Su mente estaba revuelta como nunca, ni la quietud del agua que la envolvía era capaz de empalidecer su rostro, se sentía como una niña ahora. Ugh. Pasó saliva con disimulo para que el valor la alcanzara, podía dirigir sus azulinos orbes hacia los del moreno. -- Puedo notarlo también. -- Se dio una pausa minúscula para disminuir la velocidad de sus pataleos, debía agotar todos los métodos para relajarse, el agua estaba viva, no podía evidenciar su debilidad. -- Tu también aceptas al agua, se nota que te gusta mucho nadar. -- Tal vez demasiado, pues de lo contrario ella no lograría percibir el cambio en su forma de moverse al interior. -- Creo que es un gusto al mismo nivel. -- No podía aseverar aquello con convicción empero algo en el fondo de su pecho le decía que era de esa manera, el desconocido se veía tan dichoso como ella, y suponía que su comodidad no era algo fingido, sino completamente verídico.

Una ingrávida y fugaz sonrisa decoró su rostro, encontrar a alguien con quien compartir una afición tan importante para ella como lo era la natación, parecía ser demasiado idílico como para que fuese real. ¿Debería hacer como en los mangas y pellizcarse las mejillas? No, prefirió crear mayores ondas con su mano en el agua sólo para cerciorarse de que no estuviese en alguna especie de sueño, todo era real. -- Soy Ahren. -- Dijo por fin, ya retornando a la normalidad, alejando el nerviosismo de su ser. Un momento, ¿estaría bien no presentarse con su apellido? Ya no estaba en Japón, no había motivos para ocultar su nombre completo, no obstante, ya estaba hecho. Una introducción que continuaba la línea inocente, tan natural como que no deseara apartar la mirada hasta escuchar el nombre ajeno.

El graznido de las aves en el exterior, con suerte y lograba atravesar las paredes para repicar en sus oídos. Se avecinaba una llovizna seguramente, no importaba, era casi como si el tiempo se hubiese congelado. ¿Acaso ese era el poder oculto de Sunflower? Despacio, muy despacio, las gotas comenzaban a chocar contra el techo y las ventanas del lugar.
avatar
Namimori
Universidad


Demi


Localización : Soy libre.


http://sunflower.foroactivo.mx/t957-i-only-swim-free-ahren-id
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Water surprise [Priv. Suzuya]

Mensaje por Suzuya Tohzuki el Jue Abr 06, 2017 6:12 pm

Los dedos de mi mano derecha se enredaban en el flequillo, el mismo que subía hacia arriba para evitar que mi vista se viera obstaculizada, aunque de todas maneras éste más el resto del pelo conseguirían la pose que más les convendría en aquel momento.
Algo que sin duda me caracterizaba cantidad a la hora de interactuar verbalmente con cualquier persona que acababa de conocer era el simple hecho de apartar mi mirada y observar con detalle en lo que estaba haciendo en ese preciso instante, y si no, los alrededores donde me encontraba. Muy pocas veces observaba el rostro del contrario cuando le quería decir algo o atenderle con mayor atención, pero como un acto ligado a mi personalidad no podía remediarlo. Lo curioso es que seguía atendiendo todo lo que me comentaban con sumo respeto a pesar de que por fuera no lo transmitiese, era así, y según testimonios ajenos daba un aire de misterio o simple desinterés.
La verdad es que, en aquel preciso instante en el que hablaba con la muchacha -que no tardó en denominarse con el nombre de Ahren-, casi toda actitud común en mí se fue al traste sin razón aparente, y lo que acabo de comentar fue un rasgo característico que sin dudas se desvaneció tan pronto tuve el primer contacto de miradas con ella.

Prácticamente no podía dejar de contemplar su rostro, y eso que no la conocía de hace mucho tiempo.

Tras sus continuos agradecimientos le observaba de reojo, pero pronto volvería a observar el fondo inalcanzable por mis pies de aquella larga piscina. De no ser por su continua respuesta, no hubiera posado activamente mi mirada de nuevo en sus bonitos orbes de color azul por tal de no molestarla o incomodarla, pero vaya si me sentía bien haciéndolo.
"¿Lo notas también en mí?" abrí aún más mis grandes ojos, difícil era que no pudiese distinguir el grisáceo de uno de ellos y compararlo con el otro más colorido, pero no me importaba en absoluto. En aquel preciso instante consideraba más importante oír su voz y lo que llegaba a transmitirme con ella. Separé a continuación mis labios sin saber muy bien qué decir, la muchacha había conseguido dejarme sin hablar por un instante.
No notaba ningún tipo de nerviosismo vibrar por mi cuerpo, al contrario, estaba bastante relajado, pero por alguna razón que todavía no llegaba a comprender me costaba pronunciar palabras en un tono oíble y conciso, me temblaban las manos e incluso se me llegaba a nublar la vista de vez en cuando.
Lo que vino a continuación fue una verdad indiscutible, por supuesto que me gustaba el agua. Aquellas palabras lograron distraerme un poco y volver a posar mi mirada en la fina capa de ondulaciones azules que tenía frente a mí. Coloqué así la mano sobrante que no me sujetaba al bordillo encima del inquieto líquido, rozando la palma con éste y notando las leves cosquillas que producían y se transmitían desde esos mismos nervios como un circuito, por todo mi brazo hasta llegar al resto del cuerpo.

"Tenemos algo en común a un mismo grado, por lo que puedo ver." le respondí a aquello último que me soltó, esta vez, dirigiéndole una mirada amistosa directamente a los ojos. Tan pronto visualizase la sonrisa que su agradable rostro, apartaría la mirada con aquella misma cara de sorpresa de hace un rato. Me lo creyese o no, andaba avergonzado de verdad... muy extraño viniendo de mí.
De todas formas volvería a posar la mirada en ella para comentarle mi nombre, "Yo soy Suzuya. Es un gusto, Ahren." devolviéndole agradablemente aquella mueca de felicidad.
En seguida reanudé las largas brazadas y zambullidas de un extremo a otro sin percatarme lo que ocurría más allá del recinto en el que nos encontrábamos los dos, más soltando de a veces disimuladas miradas con intención de no perder aquella acogedora y ajena sensación de bienestar.

| 10 minutos después |

Tan pronto observara por el cristal la situación fuera del centro, me daría cuenta del porqué de aquellos repiqueteos en el tejado y las ventanas. La lluvia que había empezado hace unos cuantos minutos se incrementó bruscamente, llegando a formar una negrura en el cielo que no traía consigo ninguna buena imagen del futuro panorama en absoluto. Estaba de pie secándome la mejilla derecha con mi toalla, con mi muy típica cara seria, intentando inútilmente distinguir algo a más de 10 metros de distancia por el cristal empañado que dividía lo de dentro de esta piscina con el exterior. Durante todo el periodo de piscina que nos habíamos dado Ahren y yo, ninguna otra alma se había decidido presentar en el lugar, y di por hecho que el culpable de ello caía del cielo precisamente ahora. "Está cayendo una buena." le comenté. El eco de mi frase tuvo que llegar a sus oídos, no sabía cómo se encontraba ella en ese momento pero no tardaría en comprobarlo virando mi cuerpo enteramente hasta su posición, cómo no, dirigiendo mi mirada a sus ojos azules. Algo que sin duda me había llegado a enterar era de que aquella piscina estaría enteramente a nuestra disposición el resto del día, hasta que al propio staff del lugar le diese por cerrar.

No quería guardarme el secreto para mí solo, y entonces lo pronuncié para que ella también lo oyera y opinara al respecto. "Con este tiempo es normal que no se haya presentado alguien aún." dije para empezar, "Y... sinceramente, a mi me ha pillado desprevenido."
Anduve unos cuantos metros hacia la piscina y, sentándome sobre el bordillo, dejé la toalla a un lado para enterrar mis pies en la cálida agua del lugar. "Quedarán algunas horas hasta que cierre el lugar... y tenemos la piscina para nosotros solos." Con una mueca pensativa y un leve suspiro, observé de reojo las acciones de la chica para terminar comentándole algo último, "¿Qué piensas tú?"
avatar
Namimori
Universidad


Hetero


Edad : 19

Localización : Sunflower


http://sunflower.foroactivo.mx/t948-grey-eye-boy-expediente#5492
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Water surprise [Priv. Suzuya]

Mensaje por Ahren el Vie Abr 07, 2017 10:00 pm

-- Mh. Lo mismo digo, Suzuya. -- Una ligera reverencia con su cabeza fue seguida de aquellas palabras, la de cabellos azabache no estaba segura de qué era lo que seguía luego de una sencilla presentación, tenía que hacer memoria, ¿qué otras cosas hicieron o dijeron las personas que ahora estaban albergadas en su corazón? Conversaciones triviales, sonrisas brillantes, acciones que definitivamente no pegaban para nada con ella. Un suspiro de resignación para que cerrase sus ojos, sociabilizar era todo un dolor de cabeza.

Suerte, suponía. El moreno tampoco parecía muy entusiasta por seguir la improvisada charla, por lo que, en cuanto vio que éste se sumergía no hizo más que inhalar con profundidad para echar su cuerpo hacia atrás con los brazos extendidos, se dedicaría a flotar contemplando el techo del recinto. Un pataleo lento, lleno de gracia que, junto al delicado movimiento de sus brazos la permitía trasladarse en línea recta para que terminase por cerrar los ojos, dejándose llevar por las ondas del agua, era parte del flujo; no tenía nada que temer, entregaba su alma al agua sin necesidad de un contrato, siempre había sido de esa forma.

Una vuelta, dos, tres. Tan sólo se adentraba en la profundidad cerca del borde, donde sus piernas se apoyaban en éste para impulsarse y poder dar la vuelta, flotando una vez más. El tiempo se detenía cada vez que la muchacha estaba en contacto con el agua, todo carecía de importancia cuando nadaba, absorta en la corriente, ignoró por completo la cantidad de minutos que habían pasado, tampoco es como si tuviese mayores compromisos aquel día; podía darse el lujo de mantener allí hasta que cerraran e inclusive ir a la playa durante la noche, ¿eso no era muy aventurero? Un poco, pero mientras pudiese nadar, Ahren haría lo que estuviese a su alcance.

Sus labios dejaron escapar un imperceptible suspiro para que después de un buen momento se concentrara en el eco de las gotas golpeteando contra la infraestructura, la paz acrecentaba en lo profundo de la pelinegra, mientras más agua, mucho mejor para ella. -- Mh. Eso parece. -- No podía negarlo, hasta podría decirse que se una tormenta se avecinaría pronto, ah, quedaría empapada, que felicidad. Sus comisuras se alzaron con sutileza ante su propio pensamiento para que se acercase a la orilla de la piscina, apoyando sus manos en ésta; dándose un impulso para salir de la misma y aproximarse a una de las ventanas que daban al exterior, tenía que visualizar con sus propios ojos el panorama, no necesitaba secar su cuerpo, ¿para qué? El grisáceo cielo, los charcos acumulándose, la gente corriendo, un espectáculo que sólo aceleraba el corazón de la chica. ¿Era normal que se sintiera tan dichosa? Su diestra se extendió hasta la empañada ventana, sólo para sentir su humedad y dejar sus huellas dactilares.

Volteando al moreno, sin acercarse aún, juntó su largo cabello sobre su hombro izquierdo para que así gotease de forma regular y no hiciera un lío de todo ello. Sabía que tenía que haber tomado una toalla, pero estaban solos, dudaba que el contrario la recriminara por eso. -- No tengo paraguas para prestarte. -- Dijo comenzando a caminar con lentitud, no era estúpida, no correría si había peligro de que pudiese resbalarse. Sus gemas azules se fijaron en la figura masculina para que quedara de pie, a su lado. -- Tal vez haya alguno en la entrada, en caso de que no desees mojarte. -- Sus piernas se flexionaron estando en el borde de la piscina para que terminase por abrazarse a ellas, desviando la mirada hacia las ondas que continuaban creándose en el agua, era como si estuviese viendo miles de fuegos artificiales al mismo tiempo, sus latidos se aceleraban.

¿Sería el sonido de la lluvia? ¿El aroma del cloro? No lo entendía, empero al ladear su rostro y encontrarse con aquellos extraños ojos bicolor podía sentir como su pecho se apretaba, de seguro era por lo que evidenciaba el chico, tenían la piscina para ellos dos. Sin terceros, sin molestias, podían abrazar al agua centenares de veces, no había peligro, no había restricciones. -- Haa…-- Separando sus labios, pronunció eso en una afirmativa para que asintiese una vez. -- No creo que cierren el lugar tan rápido, aun cuando nadie más venga. -- Su zurda se extendió hacia el agua y las yemas de sus dedos no tardaron en acariciar el agua con delicadeza, con admiración, ahí estaba otra vez; el brillo innegable en sus ojos.

Círculos que iban aumentando de tamaño, la japonesa fue trazando figuras diversas en el agua, como si fuese un lienzo invisible en el que pintara sus emociones. -- Suzuya. -- Le dijo sin volver su vista, para que retirase su mano, dando un corto y perfecto salto que casi no provocó salpicaduras, ingresando al agua se volteó al chico para darle un último vistazo, dispuesta a volver a flotar y que sus azulinos orbes se centraran en el techo una vez más. -- Mi casa no está demasiado lejos de aquí. -- Las palabras no eran lo suyo, aun así, continuó. -- Más tarde puedo ir por un paraguas y traértelo si gustas, no me molesta salir y estar bajo la lluvia. -- Claro que no. -- Me gusta el agua en todas sus formas. -- A pesar de que pudiese terminar en cama con gripe, eso no quitaba el hecho de que disfrutase de la sensación de ser cubierta por las gotas de aquel incoloro líquido, bañando no sólo su cuerpo sino también su alma.

Hacer amigos no estaba de más. Sí, era complicado empero al menos se estaba esforzando, ¿no? Tal vez tenía que ser menos torpe, un poco menos, ¿ella? Sus ojos se cerraron y continuó pataleando con los brazos abiertos, se dejaría llevar por un buen rato.
avatar
Namimori
Universidad


Demi


Localización : Soy libre.


http://sunflower.foroactivo.mx/t957-i-only-swim-free-ahren-id
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Water surprise [Priv. Suzuya]

Mensaje por Suzuya Tohzuki el Lun Abr 10, 2017 11:23 am

Decidí apoyar mis manos tras de mí, aún sentado en el bordillo de la piscina sin dejar de observar los movimientos de la muchacha, pero desde hace un rato había decidido intentar no llegar a molestarla con tanto miramiento, por lo que no surcaría los límites de mi visión periférica, y lo mucho que dejaba ver mi ojo bueno. A pesar de ello, en ningún momento noté que a Ahren le molestara que plantara total atención en lo que hacía, tantos sus gestos como su vocalización, aunque también podía darse el caso de que no se hubiera dado cuenta.
Apreté un poco los puños y noté como mis piernas se habían detenido hace tan solo unos segundos antes, tan pronto las moviese de nuevo notaría que el cálido abrazo del agua bajo mis pies seguía rodeando con simpatía el suave pataleo que llevaba dando un rato atrás.

De buenas a primeras, Ahren comentó su imposibilidad de prestarme un paraguas para que pudiese refugiarme de la lluvia. Supongo que su comentario salió sin más al dejar por hecho de que no apreciaba la lluvia, a pesar de que no fuese así. Anduve volteando la cabeza tras escuchar sus palabras, pero tan pronto se encontrara a mi lado, observaría el pequeño lago que teníamos justo enfrente nuestra. Pasaron algunos segundos y volvió con el mismo tema explicando que muy posiblemente pudiese encontrar una ayuda en la entrada del edificio, cosa que no respondí pasado un rato. "Hm." musité, agachando la cabeza un poco y observando mi pecho, cómo las gotas de agua que llovían desde mi barbilla resbalaban con seguridad entre mis no destacados pectorales hasta llegar a depositarse sobre mi estómago curvado.

Miré hacia la chica volteando mi cara completamente. Ambos rostros se encontraban aún más cerca que cuando nos hallábamos en la piscina, tras el separador podía contemplar su rostro en su totalidad, varios rasgos distintivos pero poco más. Ahora mismo notaba aquello con un sentimiento de cercanía mayor, el hecho de estar más pegados creaba un ambiente extraño e inusual al menos para mí, no solía tener a mucha gente a mi alrededor de tal manera.
Volví a observar la toalla a mi vera y, agarrándola, me la puse sobre la cabeza para intentar secarme el cabello. "No espero que lo cierren con nosotros aún dentro." comenté, sonriendo de medio lado con intenciones de crear una especie de broma... esto se me da fatal.
Miré hacia el frente de nuevo y decidí entonces traer conmigo las piernas para colocarlas de manera cruzada,  así podría sentarme sobre ellas. Notaba como el reducido frío de la zona cerrada se apoderaba de mis mojadas extremidades, pero no me importó en absoluto.

La chica de ojos azules decidió al fin por volver a lanzarse al agua, esta vez, con suma delicadeza. Parecía que manteníamos un ambiente tranquilo y para nada agitado como era el que teníamos hasta hace poco, y de verdad que lo apreciaba. No era una persona que se sintiera muy cómoda en un estado alterado y continuo, a veces, prefería tener paz como pasaba en ese preciso instante. Le miré de reojo al mismo tiempo que depositaba la toalla sobre mis rodillas, no quería lanzarme al agua aún... quizás ni siquiera lo haga de nuevo en el resto del día, pero podía seguir en contacto mínimamente con el agua y atendiendo a la muchacha. Ésta optó por nombrarme, a lo que reaccioné separando los labios mínimamente. Continuó pues comentando lo mismo de hace un momento, sobre lo de traerme un paraguas desde su casa, y entonces decidí responder.
Contemplé el techo del lugar al mismo tiempo que cerraba los ojos, "Noto cierta preocupación por mí." dije, para empezar. Estiré las piernas y, flexionando las rodillas, las metí dentro de la piscina de nuevo. Fue entonces cuando me tumbé en el suelo usando mis manos como almohada. "Gracias... Ahren, pero no importa. Me gusta mojarme también."

Descansando la mirada, escuchaba los movimientos que la muchacha hacía con el agua y de alguna forma, me llegué a relajar. Tan solo pasaron unos cuantos minutos, pero lo suficiente como para que me quedara embobado pensando en mis cosas, todo lo que podía escuchar, ver y oler en el ambiente me hacía entrar en un estado de suma calma... rozaba lo mágico.
De un momento a otro, dejé de oír las agitaciones de la piscina, pasos y otros movimientos, pero no eran porque Ahren se hubiese marchado, era por el sueño que me estaba entrando. Con un bostezo volví a incorporarme, esta vez, estirando mis brazos. Tan pronto entrara en situación me daría cuenta del pataleo continuo y las rutas que tomaba la chica. No dejaba de mirarla con una expresión menos seria de lo norma, tampoco sabía muy bien por qué me encontraba de aquella manera, pero parecía una especie de entrenador contemplando los ejercicios de su alumna más cualificada... no había forma de explicarlo mejor.
"Me gusta..." musité. Casi continuaría la frase con un tono más elevado, no quería que ella escuchara lo que andaba susurrando para mis adentros, por lo que simplemente continué teniendo en cuenta el volumen de mi voz. "Me gusta verte nadar."
El eco de la sala podía haber reproducido mi cálida voz, lo más seguro es que la contraria lo hubiese llegado a escuchar pero realmente no paré a pensarlo.
avatar
Namimori
Universidad


Hetero


Edad : 19

Localización : Sunflower


http://sunflower.foroactivo.mx/t948-grey-eye-boy-expediente#5492
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Water surprise [Priv. Suzuya]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.