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Ésta ambientación está basada en el anime/manga de "Boku No Hero Academia" más se recalca la palabra "Basada" ya que nos reservamos el derecho a considerar qué cosas tomar del mismo como parte de nuestra ambientación, en pos del bienestar del balance del mundo, siempre para conservar un rol tranquilo y disfrutable sin injusticias innecesarias.


[Privado] Through the dark [Donovan Craig]

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[Privado] Through the dark [Donovan Craig]

Mensaje por Aletheia Windeatt el Vie Mar 17, 2017 8:00 am

Mi gusto por pasar horas en el cementerio había empezado poco después de la muerte de mi hermano. Quizá era porque, dentro de todo, era la mejor manera que tenía para sentirme cerca de él ahora que no estaba. Y quizá era también por eso que nada más llegar a Sunflower fue uno de los primeros lugares que visité.

La noche y empezaba a caer cuando llegué al sitio e, ingenua de mi, no llevaba ninguna chaqueta puesta. Me froté los brazos desnudos en un intento de calentarme un poco, pero acabé por rendirme y dejar que mi cuerpo se acostumbrara a la temperatura por si solo. Las noches en Sunflower eran frías, pero no tanto como lo eran en mi Londres. El cementerio, por otro lado, a pesar de presentar un aspecto que era claramente diferente, desprendía el mismo aura que el que solía visitar en casa. Sabía que él no estaba allí, que por mucho que siguiera caminando, en este cementerio no encontraría aquella tumba con su nombre, al lado de la que acogía a nuestra madre desde el día en que nacimos y en la que habían grabado aquella inscripción que jamás llegó a gustarme del todo: Aquí yace Techne Windeatt. Que Dios te acoja en su seno antes de que el Diablo sepa que has muerto.

Pero a pesar de saberlo, quizá casi guiada más por el instinto la costumbre que por ninguna acción racional, mis pasos recorrieron el cementerio siguiendo el camino que normalmente me llevaba hasta él. Recto, hasta la tercera esquina; después girar a la izquierda y seguir hasta el final del pasillo:  eran la quinta (y sexta) tumba a la derecha.

Los nichos que allí yacían, como era de esperar, no tenían nada que ver con los que yo solía visitar: eran unas tumbas simples y llanas, viejas y desgastadas por el tiempo, sin inscripciones extrañas sobre Dios y el Diablo y con unos nombres que, culpa del polvo y el paso de los años ya casi de habían vuelto ilegibles. Fuera quien fuera esa gente hacía años que no les visitaba nadie. No sabía quien eran, ni siquiera como se llamaban, pero de algún modo, esas dos tumbas me dieron la paz que venía buscando al ir a ese lugar.

Siguiendo con el ritual que solía llevar a cabo en casa, me senté en el hueco que habían las dos lápidas de piedra, sujetándome las rodillas contra el pecho. Ahora sería un buen momento para encender un cigarro, me dije y lo habría hecho de no ser porque no lo llevaba encima. El cementerio estaba en silencio, sólo se oía el ulular del viento pasando por en medio de las losas de piedra y el lejano cantar de un búho de vez en cuando. No había nadie allí más que yo, o por lo menos no me había encontrado a nadie hasta el momento; y quizá fue esta sensación de soledad la que me impulsó a hacerlo. Empezó como un susurro, un simple movimiento de labios del que no salía más que algún suspiro indescifrable, pero poco a poco, casi sin darme cuenta, empecé a alzar la voz hasta que pudo escucharse por todo el lugar.

Cuando has tocado el cielo
Y sientes cerca el infierno
Caminas sin fe, sin destino, sin sabiduría
Huyendo de lo que no entiendes
Pensar en esos anhelos es la única forma que tienes de continuar.




Era una canción, era LA canción, aquella que mi hermano y yo aprendimos de mi padre y que él a su vez había aprendido de mi madre. Aquella que él nos cantaba como una nana a pesar de no serlo y que nosotros habíamos repetido hasta que la muerte apartó a Techne de mi lado.

Volveremos a ser grandes, lo volveremos a ser
Cuando salamos de esta tormenta
Que escondemos detrás de este rostro indiferente
Pero duele, y nos hace sentir que lo volveremos a ser.




Acabé la canción casi sin aliento. No lloraba, pero no me habría costado hacerlo, aquel lugar me estaba afectando a las emociones. Levanté del frío suelo y me sacudí el polvo de la falda. No quería irme todavía, pero no me haría ningún bien quedarme, lo máximo que conseguiría era pescar un resfriado y de los gordos... Me preguntaba si no lo habría pescado ya...

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Re: [Privado] Through the dark [Donovan Craig]

Mensaje por Donovan Craig el Dom Mar 19, 2017 6:44 am

Aquel día le habían dado la noche libre al demente, su primera noche libre desde que empezó en ese trabajo quitando por su puesto los días que libraba por contrato. Sin embargo, su rutina no cambió. Pasó la tarde encerrado en su estudio dibujando medio tirado en el colchón aún sin montar, con la gata encima. Seguía sin molestarse en sacar cosas de las cajas y poner el estudio como un lugar decente o por lo menos montar el somier para poner el colchón y que no estuviera en el suelo. O mínimo ponerle algo más que una sábana, pero Donovan era demasiado trivial como para preocuparse por esas cosas, el estudio en el que vivía aun parecía que se acabara de mudar a pesar del tiempo que llevaba ya allí viviendo y su gata parecía divertirse con las cajas abiertas que ocupaban parte del pequeño lugar. Lo poco que había sacado para usar si se encontraba ordenado encima de la única mesa y estantería que sí montó. ¿Por qué esos objetos y la cama no? Pues no se podría responder a aquella pregunta, quizás buscando cualquier cosa entra cajas abrió aquellas y se entretuvo montando o quizás quiso hacerlo para empezar a sacar objetos… o no había razón.

Se empezaba hacer tarde cuando acabó el dibujo, pero debido a su rutina laboral, no tenía sueño ni pareciera que le fuera a entrar. Se metió en la ducha y vistió con ropa simple: unos vaqueros negros con una camiseta lisa grisácea que era cubierta por una sudadera negra con capucha. Metió sus llaves en el bolsillo y la cartera, el puñal metido en su funda agarrado al cinturón en uno de sus laterales, oculto bajo la sudadera.

Salió del edificio a un paso firme y tranquilo, sin tener ningún rumbo predefinido o establecido, él simplemente caminaba buscando la soledad. El silencio que mantenía a la calma suprimiendo a la bestia que era realmente el demente, el lado oscuro que nadie quería ver. Y aunque el silencio pareciera ser una de las mejores armas para amansar a la bestia, no aseguraba la victoria pues su psicosis presa del azar podía abrir la jaula que encerraba a la bestia en cualquier momento. Una enfermedad mental agravada con los años y el zaiphon del joven, enfermedad que nunca se trató cuando todavía se podía. Sin embargo, eso nunca fue un problema para el irlandés ya que entendía la vida de esa única forma pues no tuvo la oportunidad de experimentarla de otra forma. Era el esclavo de su locura, su propia cadena que le brindaba la libertad que muchos envidiaban y la mayoría temía, la libertad de ser libre y guiarse por lo que se siente al momento sin importar qué pudiera pasar después, qué pensarían los demás, qué consecuencias le costaría, qué daño le haría… Una controversia, una paradoja digna de plasmar en los poemas del romanticismo, época lúgubre cual cementerio al que sus pies le llevaron.

Lugar silencioso y sin vida, aquel sitio al que los vivos se morían por entrar. Perfecto para alguien para él pues más que humano podría parecer un alma en pena en este mundo, un demonio perdido en el plano de los mortales, un muerto que caminaba por tierra de vivos.

La tranquilidad se respiraba en el ambiente, el frío abrigaba a la solitaria noche de aquel lugar. Sólo una melodía parecía no encajar del todo allí, una canción nacida de la voz de una mujer. Él caminaba buscando el origen de la música, siguiendo el rastro de su voz curioso pues le gustaba, le agradaba. Su mente rota parecía querer arreglarse temporalmente cuando una melodía se entonaba, cuando la música invadía el ambiente que le rodeaba irrumpiendo el silencio que tanto le gustaba. Quizás se debiera a la magia que desprendía la música según los antiguos y primeros hombres, una danza con la muerte para muchas tribus o canto de victoria para las naciones.

Callado se acercaba a la joven de claros cabellos alumbrados por la luna, única luz que alumbraba el cementerio. Ella ya había dejado de cantar, pero él estaba ya interesado en esa pobre chica. Para bien o para mal, no se podría decir aún pues era demasiado impredecible incluso cuando se daba a ver sus intenciones. Su inexpresivo rostro y su gélida mirada no dejaban traspasar a nadie, no dejaban empatizar con el militar o leer sus emociones si es que acaso tenía. Y si las tenía, pocas podían ser, una mínima parte de la destacada expresividad humana que Donovan no entendía pues apenas experimento gran parte de las emociones.

– Tienes buena voz. – Dijo de golpe con un tono seco y completamente neutral.

Caminó hasta ponerse frente a ella y la observó. Sus ojos trazaron un rumbo desde sus pies hasta sus ojos, donde se clavó su gélida mirada como señalizando el fin del trayecto. Ella tenía cierto atractivo, pero un solo detalle tan simple era lo que realmente le agradaba de la mujer: su pelo. No obstante, su único interés hacia la joven en esos momentos era su voz.

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Re: [Privado] Through the dark [Donovan Craig]

Mensaje por Aletheia Windeatt el Lun Mar 20, 2017 8:59 pm

Cuando pillas a un niño haciendo algo que no debe siempre pone la misma cara: los ojos abiertos como platos, evitando cruzar la mirada con aquél que le ha encontrado; las mejillas palidecidas por el susto que inmediatamente se vuelven rojas de vergüenza e incluso algún tic nervioso que refleja la incomodidad del culpable. Aquella noche, en el cementerio, yo era el niño travieso y aquel pequeño recital nocturno mi trastada; y es por eso que cuando el desconocido me sorprendió antes de que pudiera irme probablemente yo puse exactamente la misma cara.

Oí su voz incluso antes de poder verlo. Sólo fue un escaso segundo, pero suficiente como para que la sorpresa consiguiera poner mi corazón a latir al máximo y tensar hasta el último de mis músculos, pero estos últimos volvieron a su estado tan pronto la voz tomó forma y lo pude ver bajo la luz de la luna. El dueño de la voz resultó ser un hombre, quizá debería decir un joven, pues a pesar de ser claramente mayor que yo la diferencia no debían ser más de cinco años. Recuerdo que lo primero que me llamó la atención sobre él fue su altura: el muchacho era increíblemente alto, debía incluso rondar los dos metros y todo. Haciendo un cálculo rápido, me di cuenta de que probablemente ni llevando mis tacones más altos podría llegar más allá de su nariz...

Me costó un poco procesar lo que el chico me había dicho, estaba demasiado ocupada (ad)mirando aquellas orejas repletas de piercings. ¿Cuántos debía haber? Uno, dos, tres... Dejé de contar antes siquiera de acabar con la primera oreja, eran demasiados. ¿Quizá debería hacerme yo alguno? Hacía tiempo que le tenia echado el ojo al de la lengua. Quizá él también llevaba algun-... No, no, no era el momento de estar de estar pensando en eso.

Intenté recuperar de mi memoria lo que él había dicho. Había... ¿Alabado mi voz? Reprimí una mueca de desagrado, recibir cumplidos jamás había sido mi fuerte... Ah, habría que hacerlo. Tocaba ponerse la máscara de perfecta señorita inglesa e intentar acabar con eso cuanto antes...Intenté hacerlo de siempre, fingir la sonrisa más radiante que pudiera lograr y hablar con voz dulce, un tono ligeramente más agudo de lo que era normalmente. “Muchas gracias, pero realmente no es para tanto. Lamento ser grosera, me encantaría quedarme a conversar con  usted, pero ya es hora de que vuelva a casa. ¡Que pase una buena noche! Si me disculpa...”. Y luego de eso irme rápidamente antes de que tuviera tiempo de intentar empezar una conversación. Sí, la teoría la tenía clara, pero en la práctica no salió también como era de esperar...

Fuera por el cansancio, el frío, el nerviosismo (había conseguido relajar los músculos, pero el corazón me seguía latiendo rápido en cierta manera) o todo en general, pero lo que tenía que ser una sonrisa radiante se quedó en una media mueca torcida y el tono dulce en un suspiro rasgado, casi desinteresado.

-Gracias...- dije, encogiéndome de hombros -. Aunque tampoco es la gran cosa, la canción es fácil, sólo es eso...

¿Se podía saber que estaba haciendo? La idea era evitar la conversación e irme cuanto antes, y esa definitivamente no era la manera. Después de esa respuesta cansada ya no serviría de nada actuar como una señorita, había perdido todo el sentido. Tendría que improvisar a partir de ahí.

-Oh– dije, señalando una de las tumbas entre las que me había sentado -. Perdona, has venido a visitar a alguien, ¿no es así? - claramente no lo era, o por lo menos no venía a visitar ninguna de esas dos tumbas decrépitas y abandonadas, pero como excusa para irme ya era suficiente -. Lo siento, no molesto más, yo ya me iba...

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Re: [Privado] Through the dark [Donovan Craig]

Mensaje por Donovan Craig el Miér Mar 22, 2017 6:23 pm

La joven expuso una cara digna de fotografiar debido a lo cómica que resultó su expresión, más Donovan no se inmutó ni pareció descifrar el asombro que reflejaba su rostro ante su presencia. No, aquella expresión era desconocida, o mejor dicha, incomprendida para el irlandés. Quizás por eso no comentó palabra alguna en esos momentos y se quedó parado frente a ella con aquel porte suyo frío que desprendía completa indiferencia cual otra estatua del fúnebre cementerio silencioso que tanto le gustaba al militar.

Él seguía manteniéndose callado y tranquilo mientras contemplaba como la chica lo observaba ¿perpleja? ¿dubitativa? Donovan no sabía decir que emoción acompañaba el análisis hacia su persona pues él no era capaz de sentir casi ninguna emoción humana propiamente dicho. Mas aquella observación no parecía incomodar, tampoco gustarle; simplemente le era indiferente. Asimismo, aprovechó ese tiempo para echarle otra ojeada a la joven con más detalle.

Aunque para mirarla tuviera que declinar el rostro, podía apreciar que para ser mujer era alta y, además, poseía buenas curvas pero las justas para discernir su género y otorgarle cierto atractivo. Una piel y ojos claros por encima de unos bonitos labios. Sin embargo, la belleza exterior o interior no era algo que le importase mucho al militar pues él pensaba que una mujer debía ser sumisa y cuidar bien su imagen o la de su marido si estaba casada, no andar sola ni salir a ciertas horas. Si no cumplía mínimo una de éstas, sólo eran rameras, putas o zorras que se creían con derecho a más de lo que no hicieron, más por lo que el sudor y la sangre del varón derramó durante tanto tiempo en años atrás. Puro pensamiento de machista incapaz de ver a la mujer como un igual, pero que decirle a alguien con un gran desequilibrio mental como el suyo cuando aquello no era nada si se comparase sus otras formas de ver la vida, la muerte y la diversión.

Callado, serio y sereno escuchó a la muchacha al fin responder. Su tono de voz mostraba claro desinterés y vaguería dentro de su contestación y, pese a que a él no le importaba lo más mínimo, sí que arrugó con ligereza su entrecejo tras ella añadir su último comentario.

– ¿Por qué mierda me molestaría en visitar un cadáver? – Espetó con bordería y sin mostrar ningún tipo de respeto a los muertos. Después de todo, solo era carne putrefacta que servía de abono a la tierra y plantas, le parecía un desperdicio de terreno crear cementerios cuando podían darle un mejor uso a todo aquel terreno. Además, el no tener apego hacia nadie ni ser capaz de sentir empatía alguna, también afectaba a su incomprensión para entender la utilidad de los cementerios… No obstante ¿A caso no era ciertamente innecesario? La lógica a veces resultaba cruel, por ello se suprimía en la sociedad gran parte de las veces y dejaban que lo sentimientos de los que él carecían mandaran sobre ésta. Una lógica que el muchacho empleaba bien sin importarle el efecto de sus palabras o actos por llevarla a cabo, por seguir sus instintos o lógica.

– Estupideces… – Comentó para sí en voz alta al tiempo que reanudaba su marcha sin destino predefinido, olvidando ya por completo a la chica con la segundos antes había hablado.

Él buscaba silencio, tranquilidad y soledad. No era alguien que le gustase estar en compañía de los seres humanos como él, ni alguien a quien le gustase entablar una conversación. Nada de eso, era apático e inexpresivo hasta el extremo, una tuerca sobrante del engranaje del mundo en que vivía. A lo mejor su existencia hubiese sido más útil o razonable en el pasado prehistórico, medieval… en un futuro distinto quizás.

A pocos metros, se sentó sobre una tumba elevada y recostó su respaldo en la lápida de la misma. Hecho la cabeza hacia atrás con lentitud mientras iba cerrando los ojos. Un suspiro dejó salir su aliento trasformado en humo blanco por el frío de la noche. Puso su tobillo izquierdo sobre el muslo derecho, reposando el primer pie sobre el otro adoptando así una postura más cómoda para disfrutar de ese pequeño momento antes de regresar al estudio que tenía por cobijo, casa.

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Re: [Privado] Through the dark [Donovan Craig]

Mensaje por Aletheia Windeatt el Sáb Mar 25, 2017 2:33 pm

Mi primer impulso fue aprovechar la situación e irme por patas de ese lugar. El hombre parecía haber perdido todo el interés (o el poco interés, ya no sabía muy bien ni como decirlo) que hubiera podido tener en mi. Cuando se alejó, despreocupado, como si ese pequeño encuentro jamás hubiera ocurrido, habría sido el momento idóneo para desaparecer sin hacer ruido; pero por algún motivo no pude hacerlo. Quizá verlo allí, aposentado en una tumba como yo misma lo había estado haciendo hasta escasos momentos antes, me hizo sentir alguna especie de... ¿Complicidad? ¿O quizá más bien era curiosidad? Era difícil saberlo exactamente...

Lo que sí estaba claro es que algo estaba definitivamente mal conmigo. ¿Qué se suponía que estaba haciendo? El siguiente nivel del “no hables con desconocidos” que nos repetían una y mil veces de niños tenía que ser sin duda “no hables con personas extrañas que van solas al cementerio por la noche” (aunque mirándolo bien yo también encajaba totalmente con esa descripción...). Al parecer no me habían leído suficientes veces el cuento de la Caperucita Roja cuando era una niña...

Casi sin poder evitarlo, me acerqué al hombre que ahora se recostaba en una tumba algo alejada y lo observé unos segundos en silencio antes de hacer nada. Los piercings de su oreja me seguían fascinando... ¿Tendría más en otras partes del cuerpo? Quizá podría preguntarle...

-Si no has venido a visitar a nadie – me aventuré a decir, al fin -, ¿qué has venido a hacer aquí? No es el lugar más animado para salir por la noche, que digamos...

Pensé en sentarme a su lado, pero algo me dijo que no era buena idea, y no se trataba simplemente de mi poco gusto por la socialización, sino algo más primario... ¿Instinto? Fuera lo que fuera, decidí hacerle caso y quedarme apoyada en una lápida alejada; suficientemente cerca como para poder comunicarme con él, pero suficientemente lejos como para mantener a raya esa sensación de intranquilidad...

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Re: [Privado] Through the dark [Donovan Craig]

Mensaje por Donovan Craig el Mar Mar 28, 2017 5:10 pm

El militar abrió con lentitud los ojos de nuevo, manteniéndolos pegados al estrellado cielo unos segundos antes de clavar aquella fría mirada en los de ella. Una mirada muy parecida a la misma que poseían las estatuas del lúgubre lugar en que se hallaban, esa pétrea y oscura mirada vestidas del dorado traje que bañaban su iris. Un brillante oro hueco que acompañaban de la mano al abismal vacío que de igual manera reflejaban sus pupilas.

Bajo la cabeza y observó callado a la joven chica de tez clara con la que antes se distrajo procesando vagamente la pregunta que le hizo, puede que para responderle o puede que para desecharla del mismo modo que ahora pensaba en lo que le dijo. Aquel momento podía haberse convertido en una eternidad para su acompañante, pero él nunca pareció tener percepción alguna del tiempo que le rodeaba, es como si se parase a su lado y las manecillas del reloj siempre de detuvieran… provocando que a veces el reloj se rompiese y su amante despertara de aquel letargo que mantenía su amada locura bajo rejas, salvando a los desgraciados que pudieran estar a su vera.

Sus labios rompieron el sello que firmó con el silencio, su voz tomó una tonalidad tan neutral que bien podían parecer los susurros de un espectro llevados por el helador viento del cementerio. – Menos para una chica. – Completaba la frase de la joven como respuesta, indiferente.

De nuevo en el silencio de la noche, ignorando al único ser vivo que decidió acercarse al demente en el santuario de los muertos.

En ocasiones, se podía creer que el chico deseaba que ella despertara, él perdía la noción del tiempo y cuando recobraba conciencia despertaba en otro sitio, manchado de sangre y… bien por dentro.

Su locura le llenaba ese vacío que tenía dentro, era la fiera que siempre le acompañaba y daba calor en las más frías noches de invierno. La amante que le calentaba el corazón y destrozaba el cuerpo al tiempo que su esperanza de vida en esta sociedad moral, sociedad contradictoria… ganado de primera mano, presas fáciles que le permitían devorar cada uno de sus sentimientos y emociones alegres, llenas de esperanza. Le dejaban devorar sus almas hasta quitarles todo rayo de esperanza, rasgar su cuerpo quedando al final irreconocibles. ¿Por qué su hambre estaba mal vista? ¿Por qué su sed estaba mal? ¿Por qué le decían loco? No lo sabía, ni lo sabría porque no le buscaba la respuesta ya que no prestaba atención a esas efímeras preguntas.

– Al final es ella siempre la que encadena mi cuerpo… – Dijo de pronto en un suave susurro poético, tenue voz acompañada de palabras que solo un demente como él comprendían.

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Re: [Privado] Through the dark [Donovan Craig]

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