Sunflower
LINKS RÁPIDOS
GUÍA DE INICIOHISTORIA DE SUNFLOWERREGLAMENTOGRUPO DE FACEBOOK¿BUSCAS AFILIARTE?

Conectarse

Recuperar mi contraseña

ÚLTIMOS TEMAS

STAFF
KANON INOUE
MP | Perfil
Katsuki Bakugō
MP | Perfil
Deku Midoriya
MP | Perfil
Shōto Todoroki
MP | Perfil
AYLEN DWEIST
MP | Perfil
- En hiatus -

AFILIADOS

Hermanos
Élite
Bad Apple! Codes
Crear foro
Crear foro
counting ★ stars
Project Fear.less
Loving Pets
Devil Within +18
Lacim Tenebris
Boku no Hero ROL
CRÉDITOS
Skin “Shine!” creado por Runa XIII e inspirado en la colección de tablillas de NympheaKeep it simple”. Un agradecimiento especial para Nymphea por su consentimiento. Un agradecimiento especial a la Asistencia de Foroactivo y los tutoriales de Savage Themes y The Captain Knows Best.

Todos los derechos son reservados. Las imágenes y el contenido alojados en este foro pertenecen a: DeviantArt, Zerochan, Pixiv y a Pinterest y se le acredita a sus respectivos autores.

No está permitido el uso de algún contenido propio de este foro sin permiso alguno. Se original, no copies.

Ésta ambientación está basada en el anime/manga de "Boku No Hero Academia" más se recalca la palabra "Basada" ya que nos reservamos el derecho a considerar qué cosas tomar del mismo como parte de nuestra ambientación, en pos del bienestar del balance del mundo, siempre para conservar un rol tranquilo y disfrutable sin injusticias innecesarias.


[Privado] Los fantasmas son lo de menos

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

[Privado] Los fantasmas son lo de menos

Mensaje por Joseph Joestar el Vie Jun 17, 2016 3:00 am

Siendo totalmente honesto, a Joseph no le iban las películas de terror. Las que tenían sustos repentinos le incomodaban, porque le hacían saltar y le enojaban antes de, realmente, producirle terror. Y las psicológicas eran, en general, demasiado lentas, y le aburrían antes de llegar a la parte buena. Los libros de miedo, por otro lado, y los comics basados en ellos, eran harina de otro costal, pero no eran libros en los que pensaba al mirar el viejo tableado de la casa embrujada del barrio.

Con las manos en los bolsillos, miró a un lado y a otro antes de aproximarse a curiosear. Cierto italiano le había demostrado la gloria de las malas películas de terror (y de las malas películas en general), y se preguntó si Gyro apreciaría una galería de fotos del escenario perfecto para una secuela de Poltergheist. Volvió a mirar a su alrededor, mientras el sol se escondía en el horizonte de la isla, y luego de comprobar que, efectivamente, nadie le miraba, dio los pasos finales para mirar por las ventanas tapiadas con tablones podridos.

El interior era ominoso y polvoriento, como se habría imaginado que sería, y sacó su teléfono para tomar una fotografía por entre los tablones. La baja luminosidad apenas servía para que se distinguiera algo, así que decidió darse una vuelta para mirar si había mejores lugares para mirar al interior.

En la parte trasera encontró un tablón suelto, y se sorprendió al notar que no solo podía sacarlo con facilidad tirando de los clavos, sino que podía abrir la ventana con facilidad. Imaginó que algunos chicos lo usaban como refugio para beber, o quizá algún vagabundo lo usaba para dormir, y aunque la perspectiva no era tranquilizadora, imaginó que podría golpear lo suficientemente duro como para defenderse. Así que, luego de una última mirada al descuidado patio circundante, se encaramó en la ventana, cayendo del otro lado de mala manera y levantando una leve nube de polvo.

Se levantó sacudiéndose las ropas, mirando a su alrededor y sonriendo. Caesar nunca aceptaría entrar con él a esa casa, no con lo llena de telarañas que estaba, algunas tan largas y profusas que colgaban como cortinas fantasmales de los apagados candelabros. Sacó un par de fotografías más antes de adentrarse más en la casa, sintiendo un escalofrío de satisfacción por estar cometiendo una travesura. Si los rumores eran ciertos, en esa casa penaban como si no hubiese mañana. Siluetas, rostros en las ventanas, niñas llorando y ruidos extraños estaban a la orden del día, y estaba listo para envolverse en su propia trama de una mala película de terror del verano. No se olvidó de fotografiar cada curiosidad que encontraba, y por la falta de saqueos, se imaginó que los locales estaban bastante espantados con las historias que corrían como para dejar la platería, los candelabros de bronce, y los bonitos marcos de fotografía en paz.
avatar
Ciudadano
Residente


Bi


Edad : 24


http://sunflower.foroactivo.mx/t649-ficha-jojo-s-here
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Privado] Los fantasmas son lo de menos

Mensaje por Invitado el Lun Jun 20, 2016 6:11 pm

Después de todo lo acontecido, ya su cabeza no sabía que pensar o cómo actuar, sus dientes titiritaban y su cuerpo trémulo se encontraba, en un rincón de alguna casa abandonada por la ciudad; sus lágrimas recorrían cada centímetro de sus mejillas pálidas como lirios, con espasmos trataba de ahogar su llanto entre dientes, toda esa semana había sido la peor después de todo ese tiempo que pasó con su padrastro y aunque antes las torturas eran parte de su vivir diario, ahora el solo recuerdo del dolor hacía que sus manos temblasen y su cuerpos e paralizase del puro y más siniestro miedo.

Con su mente frágil trababa de recrear, con pequeños retazos de recuerdos, lo que pasó esa semana fatídica, pero el suceso que probablemente la marcó más que los demás y tal vez el único causante de su estado delirante, era el de aquel día en que se perdió y desorbitada fue a parar en cierto edificio, en el cual para su infortunio, se encontró con aquel hombre que por poco da fin a su vida de la manera más inesperada posible; al sonar aquella voz en su cabeza, el dolor recorría cada parte de su cuerpo y las lágrimas fluían con más intensidad que nunca.

De pronto e inesperadamente, escuchó unos pasos acercándose frenéticamente hacia su dirección, pero no prestó atención, pues su cabeza seguía perdida en su llanto de ensueño, pasaron algunos minutos y una luz casi cegadora hizo que levantara la vista, pero en seguida la volvió a bajar y la ocultó entre sus piernas, mientras con sus brazos abrazaba las misma; no quería ser molestada, era por eso que en búsqueda de un lugar seguro para desahogarse se dirigió a esa casa solitaria.

Sus lágrimas seguían saliendo como manantial y no parecían querer cesar, pero no podía dejar que nadie la viera así, no, no podía, así que con gran esfuerzo contuvo sus lágrimas, mordiéndose su labio inferior tratando de ahogar cualquier ruido que pudiera producir su boca, pero lo ojos rojos cual carmesí y su cuerpo temblando y lleno de espasmos la delataba, no podía ocultarse, era inútil, su dolor era tal, que no importaba lo que hiciese no podía calmarse.

Escondida en un rincón, bajo la sombra perpetua que cubría aquella mansión, con ahínco trataba inútilmente de ocultar su rostro para ese extraño que venía a perturbar su momento de soledad. Soltando su labio, dejándole a este la marca de sus dientes, tomó aliento y con la voz pasmada, llena de dolor, logró pronunciar algunas palabras, que esperaba se entendiesen – Vete – masculló y volvió a repetir – vete, déjame sola – levantó la voz, alzando su cabeza para ver al hombre con el teléfono, miró su rostro y con algo de dificultad logró distinguir sus facciones, pero al terminar la oración, volvió a romper en llanto, llevó sus manos a su rostro y lo cubrió, pero las lágrimas se escurrían de entre sus dedos, no podía contenerse, no ahora.
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: [Privado] Los fantasmas son lo de menos

Mensaje por Joseph Joestar el Miér Jun 22, 2016 3:36 am

Joseph se consideraba una persona valiente, eso sin duda alguna. Capaz de ir de cabeza a una pelea que parecía imposible, pero que estaba seguro de poder ganar. Porque era valiente, pero también abrumadoramente inteligente, capaz de proezas de ingenio que parecían magia incluso antes de ser capaz que podía dominar el fuego y mover cosas con la mente. Lo suyo era algo innato, visceral, nacido de la vida yendo de bar en bar en Londres, y Roma cuando estaba de vacaciones con los Zeppeli. Su valentía tenía las mismas partes de poder cerebral en la mezcla inestable que era su personalidad.

Pero la valentía, como sabía muy bien, no era la ausencia de miedo. Y en aquel momento, poco le faltó para mearse en los pantalones.

No era que la niña que vagamente se perfilaba por las luces de su teléfono fuera especialmente intimidante. De hecho parecía frágil, como si pudiera romperla de solo mirarla, vítrea y etérea. El problema era la combinación maldita entre escenario y situación, porque una niña llorando sola en un edificio vacío y lleno de rumores de fantasmas le recordaba demasiado bien al inicio de una carnicería sobrenatural. Tragó saliva con dificultad, retrocediendo un paso y sintiéndose estúpido, pero sin poder evitarlo. Le había pedido que se fuera. Todos esos memes de la gente blanca que muere de formas estúpidas en películas de terror por desoír al instinto se le vinieron a la mente, y estaba listo para correr a perderse.

Pero lo detuvo lo único que, en su libro, le ganaba al miedo. El orgullo, porque en algún momento se le saldría que había ido a explorar la casa embrujada, pero que tenía un par de fotografías aburridas porque se había asustado por una niña llorando, o su espectro. Tomó aire, intentando convocar una valentía que no sentía. El viejo dicho familiar, que probablemente se había inventado, que decía que lo mejor en una situación sin victoria posible era salir corriendo, bailó en la orilla de su consciencia antes de desecharlo. Quería ser capaz de mirar a Caesar y a sus primos a la cara luego. Si se enteraban que había huido, no le dejarían en paz en su vida.

Así que volvió a avanzar, con cuidado, respirando hondo para atemperar su voz. Si resultaba ser un espectro, al menos tendría una gran historia que contar, o que poner en su epitafio.

"Hey, oye, niña," dijo, hablando bajo y cauteloso. "Es... ¿estás viva? Digo, ¿estás bien?"

Dio un par de pasos más, antes de detenerse a cierta distancia prudencial. Si era, después de todo, una niña viva, estaba probablemente en shock y necesitaba espacio. Alguna conversación tenida con Gyro sobre tratamiento de shock y primeros auxilios le vino a la memoria, y agradeció que su entrañable amistad le hubiese dejado no solo un horrible gusto en películas y muchas malas puns, sino también algo básico de medicina de emergencia.

Y si era una niña muerta, pues bien. Quizá podría hacer algo por otorgarle su eterno descanso. La perspectiva le alentó más aún que su propio orgullo.
avatar
Ciudadano
Residente


Bi


Edad : 24


http://sunflower.foroactivo.mx/t649-ficha-jojo-s-here
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Privado] Los fantasmas son lo de menos

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.